Este recurso ha sido desarrollado para editores que deseen externalizar la gestión de las suscripciones de una o varias de sus publicaciones periódicas, así como para publicaciones que no desarrollan actualmente la fórmula de suscripción y quieren explorar esta vía de fidelización del cliente y, por supuesto, para nuevos proyectos de publicaciones que ven en este programa una oportunidad factible y de calidad para su introducción en el mercado.

Una publicación seriada, que tenga como objetivo llegar a sus lectores, tendrá como condición hacerlo con profesionalidad y eficacia, con calidad. Y necesitará que sus clientes respondan fielmente. La suscripción es una fórmula de fidelización del usuario, importante para la publicación, pero a su vez una fidelización del cliente, vital para el editor.

La fidelización del cliente mediante la suscripción conlleva la responsabilidad de ofrecer al cliente su producto con eficacia y solvencia. Sin embargo, estos valores sufren, a menudo, las consecuencias de la complejidad de la gestión, así como las dificultades de obtener y mantener los recursos e infraestructura necesarios. Pero quizás el apartado más importante es que todas estas dificultades se traducen finalmente en un mayor coste y, por tanto, menor rentabilidad para el editor. Se genera además una pérdida notable de calidad en el servicio, lo que se convierte inevitablemente en una pérdida en el valor del producto, factor que sin duda vuelve a incidir en la rentabilidad y solvencia del editor. Cada factor nombrado es un éxito o un fracaso en la cadena de la publicación y, por tanto, con una notable influencia sobre cualquier resultado final. Cabe destacar el caso de las publicaciones impresas, en un periodo como el actual donde el formato electrónico y el contexto online dificulta las perspectivas del formato en papel, en el cual es de vital importancia para la publicación en papel tratar con tacto y delicadeza cada uno de los valores de su producto.

La realidad es que, debido a la complejidad de la gestión y a las dificultades de recursos e infraestructura, el servicio global en la mayoría de los casos no es bueno, se producen excesivas incidencias, la gestión no es fluida y la atención al cliente no es, generalmente, de la calidad que éste merece. Se concluye entonces, que se está infravalorando el producto y que éste no rinde al 100%. Es justo la atención al cliente el área más maltratada habitualmente, cuando es en realidad de gran relevancia. La gestión entorpecida por todas estas dificultades no genera la rentabilidad que debería y, sin suda, se rinde tributo con la pérdida de clientes. Aún cuando se crea que la gestión es correcta y el servicio es bueno, probablemente se pueda mejorar.

En la mayoría de los casos estas consecuencias vienen dadas porque el editor no tiene una alternativa factible para solucionar estos problemas u optimizar la gestión. Hay alternativas, hay opciones.